RECORRIDO CASA TALLER:

El edificio

La casa no ofrece demasiadas distinciones en relación al resto de edificios ubicados a su entorno. Se sitúa al casco urbano, en la plaza del Cup, donde se localizaban varías alfarerías, un total de 5 documentadas a principio de siglo. Es una casa tradicional de la Safor. Casa de dos plantas, con dos cuerpos y patio interpuesto. La planta baja con pasillo central y tres crujías, y la planta superior es una cámara diáfana.

Espacios de Vida

El espacio de vida agrupa los lugares de la casa donde se desarrollan las relaciones sociales y vitales de los individuos que las habitaban, diferenciándolo de los relacionados o vinculados al proceso de producción propio de la industria alfarera. Estos espacios se sitúan todos a la planta baja del edificio.

El dormitorio

En la primera crujía, a mano derecha, se situaba una de las habitaciones dormitorio de la casa. Es el lugar más íntimo de los habitantes la casa, actividades privadas como asearse, descansar dormir, se desarrollaban en este espacio. Esta primera unidad expositiva recrea una habitación alcoba, con los elementos que le son propios (mobiliario, objetos, vestimenta)

Comedor – Salón

En la segunda crujía encontramos la cocina comedor, con los elementos inmuebles restaurados propios de la casa, como el hogar con la chimenea, la cocina, los armarios de la despensa o la cantarera; que junto a los muebles, herramientas y objetos nos permiten recrear el ambiente del lugar más vital de la casa. Pero también, nos permite vivirlo de nuevo, alrededor de una acogedora mesa y el fuego del hogar.

En el espacio situado al frente, se ubican muebles y objetos vinculados con la vida doméstica, con las formas de relación social propias del contexto territorial en el cual nos integramos o con las actividades desarrolladas al rescaldo del hogar.

Espacio artesano

La tercera crujía y la planta superior, junto con el patio y las cubiertas adyacentes, constituyen el sector artesanal del edificio. Conservamos elementos inmuebles relacionados con el proceso de producción, que se han restaurado y se exhiben junto a las herramientas y otros objetos propios del oficio alfarero.

Espacio artesano: El taller

Ocupa la totalidad de la tercera crujía de la casa y agrupa un conjunto de aparatos y herramientas que, después de ser restaurados, forman parte de la exposición permanente. La mayoría son elementos inmuebles, como el banco y torno de pie, el banco del torno eléctrico, el motor eléctrico y las transmisiones o el molino eléctrico de barniz, pero también hay otros elementos muebles utilizados en las tareas del taller, como la amasadora de barro, o varias herramientas de la alfarería (platos de torno, sitos, hilos cortadores, palillos…). Además, se conserva la instalación eléctrica original. En esta zona es donde se realizaba una parte importante del trabajo: el modelado de las piezas a partir del barro.

Espacio artesano: El depósito de barro

El depósito de barro servía para que una vez creado el barro, este se almacenara en una habitación que reúne condiciones de humedad para evitar que se secara y poderlo trabajar cuando Àngel lo necesitara. El depósito tiene una ventana que conecta directamente con el patio para poder pasar el barro por este espacio. Sin embargo, no se depositaba toda una pieza de barro, sino que se separaba por capas entre las cuales se colocaban sacos de esparto húmedo.

Las balsas de decantación

Las balsas de decantación era el lugar donde se empezaba la fabricación de la alfarería. Cuando la tierra llegaba a la fábrica se eliminaban las impurezas, sobre todo las piedrecitas. El barro para trabajar tenía que ser lo más flexible posible. Este proceso se hacía en las balsas de decantación, que generalmente son, al menos, dos construcciones rectangulares de mazonería, de diferente profundidad y comunicadas entre sí y anexas a la industria.

En una de las balsas, la más alta, se mezcla la tierra con el agua, el producto resultante se vierte a la otra balsa a través de un conducto donde se sitúa un colador que elimina las impurezas más grandes. En la segunda balsa el líquido se dejaba reposar con la intención de que las gravas o piedrecitas más pesadas se depositen en el fondo, así una vez se elimina el agua sobrante, quedaba en la parte superior lo que se denominaba la flor de barro, que era la materia idónea y más preciada por el alfarero. Este barro se conservaba en el depósito del barro.

 Espacio artesano: La leñera.

En el patio nos encontramos una cubierta que antiguamente se utilizaba para acumular la leña para el horno, además de otros objetos voluminosos, como bancos o tablas de madera parasecar las piezas. Junto ala leñerase situaba la cuadra, y tanto el abastecimiento de la leña, como también el de la tierra, se hacía con burros desde los terrenos y la montaña.

Espacio artesano: El horno

El horno se sitúa en otra cubierta al fondo del patio. Elemento clave del proceso de producción, es el lugar donde el fuego, y más concretamente el calor, transforma un objeto blando y débil de barro, en otro más duro y consistente.

Este horno es de tiro vertical, también denominado “moruno”. Está construido con ladrillo macizo, dispone de un grueso muro de mazonería y mortero de cal en la parte frontal, y dos partes, claramente diferenciadas, comunicadas al exterior por una escalera.

La cámara del fuego, situada en la parte inferior, es un espacio rectangular cubierto con una vuelta de cañón perforada, y con una pequeña apertura al extremo donde se introducía la leña para encender el fuego.Por encima se sitúa la cámara de cocción, espacio más pequeño, circular y cubierto con una cúpula también perforada dónde, a través de una apertura, se depositaban las piezas de barro para la cocción. El suelo presenta unos agujeros perimetrales que servían para dejar pasar el calor, y recibe el nombre de “parrilla”. Estos dos niveles están comunicados al exterior por una escalera de piedra.

Las piezas se ordenaban dentro del horno, una tarea donde la disposición no era nada arbitraria. Después de cerrar la apertura de la cámara de cocción, se encendía la llama en la cámara de fuego, y se iban introduciendo continuamente fajos de leña. Una hornada podía durar entre 25 y 32 horas, más un par de días que había que esperar para abrir el horno.

La producción

En la primera crujía del piso superior de la casa tenemos instalada una muestra de la producción alfarera de Potries, tanto de elementos de construcción, como de productos alfareros para los enseres domésticos, destacando sobre todo la producción de cazuelas. Estas piezas están datadas en los siglos XIX y XX.

Potries: un pueblo alfarero

Potries ha constituido a lo largo de los siglos un centro de producción cerámica y un importante núcleo de actividad alfarera, el propio topónimo de Potries tiene su origen y significado en este oficio artesanal. En la otra parte del piso superior podemos hacer un viaje a través de los siglos, de la mano de un oficio artesanal milenario, la producción alfarera en Potries. Podemos admirar diferentes aspectos relacionados con la fabricación de los objetos de barro locales en los diferentes periodos históricos. Es decir, nos serviremos dela alfarería y sus productos como hilo conductor de un sugerente viaje por la historia propia de los potrieros y las potrieras, y por extensión de los habitantes de La Safor y la Comunidad Valenciana.

Primeros pobladores

Es muy probable que los orígenes de la cerámica en Potries se remonten al Neolítico, hecho confirmado por la existencia de un yacimiento arqueológico de esta época en la montaña de los “Penyascos” y de una necrópolis asociada, situada cerca del río Serpis, con una cronología de entre 3000 y 1500 años antes de Cristo.

También conservamos unas piezas de cerámica ibérica, encontradas en Potries, concretamente unos fragmentos de vasos y algunas torteras.

La villa romana

En este espacio mostraremos la alfarería de la villa romana de la Campina-Catorcena en el término de Potries,de dimensiones imprecisas pero considerables, con espacios residenciales, de explotación y transformación agrícolas, incluso talleres de fabricación de objetos cerámicos para la comercialización de los productos. El yacimiento arqueológico de la Catorcena, donde se localizan vestigios evidentes de un centro alfarero, se sitúa en la orilla derecha del ríoSerpis, y forma parte de la parcela rústica de la villa romana de la Campina.

Su producción más representativa fue la de ánforas destinadas al transporte y comercialización del vino y el aceite local. Además, el registro arqueológico documenta la producción de materiales de construcción: tegulas eimbrices, etc., así como una amplia muestra de tipologías de cerámicas comunes. Estos indicios de actividad alfarera en Potries confirman un hecho ya remarcado por la historiografía desde el final del siglo pasado: el origen del topónimo de Potries de raíz latina y con un significado, más que sugerente, vinculado a la cerámica.

 

La producción medieval y moderna: La cantarería del señor

Con la llegada de la civilización islámica al siglo VIII D.C. se produce la expansión de una técnica, también procedente del oriente,  que si bien era conocida con anterioridad no fue muy empleada, nos referimos al vidriado. El vidriado utiliza óxidos minerales que adquieren características vítreas a altas temperaturas, la aplicación de óxidos en un objeto cerámico garantiza su impermeabilidad, cumpliendo una doble función, higiénica y decorativa. En las tierras valencianas, la producción cerámica, recibió la aportación de todas estas culturas. Pero fue el periodo andalusí el que nos aporta un amplio repertorio de técnicas, formas y decoraciones, que influirán decisivamente en las magníficas producciones alfareras valencianas de los siglos medievales que, hasta el siglo XVI, se exportarán en toda Europa, y dónde destacan los centros emblemáticos de Paterna y Manises.

Paralelamente al contexto valenciano también habían otros centros productores pero de un ámbito más restringido, como es el caso de Potries donde las alfarerías estaban unidas al poder señorial, y fabricaban cerámica común barnizada (ollas, cazuelas, peroles, bacines, cántaros, jarras,…), y otra muy singular y característica de este centro productor, las denominadas formas de azúcar, que eran los recipientes de barro que servían para refinar el azúcar producido en la Safor.

En época medieval Potries y otros asentamientos, constituían, desde el siglo XIII, el territorio de la Baronía de Rebollet, pasando después, en el siglo XV, a ser parte fundamental del condado de Oliva. Los linajes de los Carròs, de los Riusech y de los Centelles, poseyeron la Señoría de este fértil enclave, donde la caña de azúcar proporcionó riqueza y esplendor. A finales del siglo XVI, cambia el destino del Condado; desde entonces pasa a ser un estado más de la poderosa familia Borja, titulares entre otras señorías del ducado de Gandia.

Descubrimientos de vertederos de restos cerámicos en la avenida de la Constitución (antigua calle Barranco), así como en la calle San Juan Bautista de Potries, testimonian la producción conjunta de cerámicas de fuego y mesa, con cubierta vidriada, de cerámicas comunes y pintadas, además de formas de azúcar y porrones para abastecer las factorías de transformación y refinado de la caña de azúcar en la comarca. Los tipos y técnicas empleadas nos remiten a una producción consolidada y característica entre la segunda mitad del siglo XVI y la primera del siglo XVII. Todo esto, ha sido corroborado después de la interesantísima excavación de urgencia realizada en la calle San Salvador en el año2000, justo en el espacio que ocupaba la antigua cantarería del señor. Se excavó un horno y se documentaron dos más.

XI Las familias alfareras de Potries

Las alfarerías son los centros más característicos y definidores de Potries. A pesar del origen incierto de la producción de cerámicas de fuego vidriadas, que habría que remontar al siglo XV o XVI, es en la mitad del XIX cuánto se establecen y se integran en la topografía urbana de Potries. Su momento álgido será el primer tercio del siglo XX.

Su emplazamiento es, en todos los casos, el núcleo histórico de Potries. Presentan un cierto agrupamiento en los dos extremos del pueblo, atendido a su carácter de industria contaminante que genera suciedad y humos.

La alfarería y la propia estructura del trabajo están ligadas a una célula unifamiliar, aunque los hornos, a veces, son de uso común por parte de varias unidades de producción. Las familias Tarrassó, Domínguez, Faus y Canet, entre otras, son las más representativas de este oficio artesanal, que requiere un cierto grado de especialización del artesano y otros componentes del núcleo familiar.

Alfarerías situadas al casco urbano de Potries y propietarios:

  1. Carrer De Boamit, Núm. 17.
  • Joaquín FausCabanilles (1842- ?)
  • Salvador FausCabanilles (1846-1910)
  • Pere Vicent FausMoratal (1871-1954)
  1. Carrer Del Cup (Del Olmo), Núm. 4.
  • Salvador Domínguez Fuster
  • SimeónTarrazóMorant (1864-1896)
  • SimeónTarrazó Domínguez (1889-1949)
  • Salvador Tarrazó Martí (1930- )
  1. Carrer Del Cup (Del Olmo), Núm. 6.
  • Eduardo Domínguez Fuster En Activitat L’any 1838
  • Antonio Vicente Domínguez Fuster (1831-1908)
  • Eduardo Domínguez Fuster (1842- ?)
  • Àngel Domínguez Fuster (1873-1930)
  • Àngel Domínguez Ortolà (1903-1986)
  1. Carrer Del Cup (Del Olmo), Núm. 8.
  • Juan Bautista Domínguez Moreno (1867- ?)
  • Fernando Domínguez Domínguez (1898-1967)
  1. Carrer Del Cup (Del Olmo), Núm. 16.
  • Joan Baptista Canet Bataller (1865- ?)
  • Joan Baptista Canet Domínguez (1903-?)
  1. Plaça Del País Valencià, Núm. 3
  • Enrique Domínguez Moratal
  • Francisco Domínguez Peiró (1859- ?)
  • Manuel Domínguez Peiró (1861-?)
  • Francisco Domínguez Soler (1891- ?)
  1. Carrer De Sant Salvador, Núm. 8.
  • Tomàs Domínguez Escrivà
  • Tomàs Domínguez Garrigós (1867- ?)
  • Tomàs Domínguez Orengo (1899-1972)
  1. Avda. De La Constitució (C/ Del Barranc), Núm. 5,7.
  • Feliciano Domínguez Escrivà
  • Bernardino Domínguez
  • Manuel Domínguez Peiró